Declaración de los obispos sudamericanos sobre el cambio climático y el rol de la iglesia

 

Dado el mandato divino en Génesis (Génesis 2:15) de ser mayordomos que aman la creación que Él ama (Mateo 6:25-30), creación hecha para la gloria de Dios y no del hombre, y adhiriéndonos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)[1] de las Naciones Unidas nosotros, los Obispos Anglicanos de La Provincia de Sud América, en el mismo espíritu de otras iglesias evangélicas[2], católica[3] y entidades seculares [4] que comparten similares inquietudes, reunidos en el “Primer Encuentro de Cambio Climático y el Rol de la Iglesia”, 25-27 de mayo en Lima, Perú,  hacemos la siguiente declaración:

 

En esta comprobada hora de crisis ambiental global, caracterizada por el cambio climático, desde nuestras iglesias nos unimos en lamentar profundamente y denunciar firmemente la depredación de la tierra, creada en el amor de Dios, y nos comprometemos en oración, solidaridad, y acción personal, local, municipal y nacional para lograr su renovación y transformación.

 

En esto actuamos en concordancia con la quinta de las Cinco Marcas de la Misión[5] emitidas en 1984 por el Consejo Consultivo Anglicano, y que detallamos a continuación:

 

  1. Proclamar las Buenas Nuevas del Reino
  2. Enseñar, bautizar y nutrir a los nuevos creyentes
  3. Responder a la necesidad humana mediante un servicio de amor
  4. Tratar de transformar las estructuras injustas de la sociedad, enfrentar la violencia de toda índole, y buscar la paz y la reconciliación, y
  5. Luchar por salvaguardar la integridad de la creación y sostener y renovar la vida en la tierra

 

Nuestra perspectiva transciende la política y la economía capitalista, sustentándose en la  convicción de la  santidad de la creación, adquirida en el servicio de los pueblos originarios del Cono Sur. Ellos supieron recibirnos generosamente, permitiéndonos no solo desarrollar nuestras vidas entre ellos, sino también aprender de sus perspectivas y cosmovisión sobre el valor de la tierra y la relación que tenemos con ella.

 

Desde el Evangelio de Cristo fundamentamos los derechos a la vida, un ambiente sano y al desarrollo social y económico ecológicamente sustentable y socialmente justo.

 

Considerando la situación crítica de nuestro planeta damos aviso y advertencia de la necesidad de acción inmediata en pro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable establecidos por la Naciones Unidas, (ver apéndice), adoptándolas a nivel de Provincia como el marco orientativo a las acciones concretas que como cuerpo de Cristo podemos tomar para cuidar la creación, tal como nos fue encomendado (Gen 1.26, 2.15).

 

Dentro de una amplia gama de acciones posibles, recomendamos:

 

A nuestros miembros:

 

  • Tomar conciencia del origen y el impacto ambiental de los procesos de producción y distribución de los alimentos que consumimos. Dentro de nuestras posibilidades reducir el consumo de alimentos de alto impacto ambiental. Por ejemplo, no consumir carne un día por semana.

 

  • Adoptar prácticas destinadas a reducir nuestro impacto ambiental, entre ellas, conservar el agua, reciclar, hacer un manejo apropiado de residuos (basuras). Por ejemplo, convierta residuos orgánicos en compost para renovar la tierra.

A nuestras congregaciones:

 

  • Incluir en la liturgia y nuestros actos religiosos referencia al cuidado de la creación, adhiriendo a su vez a iniciativas globales tales como Tiempo de Cuaresma.[6]

 

  • Plantar aboles conmemorativos de eventos especiales, tales como bautismos, confirmaciones, casamientos y funerales. Considerado que no toda las iglesias tienes terrenos o espacio necesario, estos árboles pueden ser plantados en cualquier lugar, siempre y cuando la congregación ese enterada de dichas acciones.

 

  • Reducir el uso de plástico descartable como así el papel. Promover la práctica de reciclaje. Realizar campañas de limpieza en la comunidad (barrio) de la Iglesia.

 

 

A nuestras Diócesis:

 

  • Delegar a una persona o un grupo de personas que pueda asumir la responsabilidad de generar acciones destinados al cuidado de la creación, y que actúe de punto de contacto para acciones inter-diocesano y a nivel de provincia.

 

  • Reconocer, promover y fortalecer el rol central de mujeres. La importancia de la voz de las mujeres en la Comunión Anglicana no puede ser sobre enfatizada, especialmente en donde y cuando el objetivo sea fortalecer las relaciones en la comunidad.

 

  • Dentro de sus posibilidades y capacidades asistir a poblaciones vulnerables, en especial a los  pueblos originarios y familias en situación de extrema pobreza, en hacer efectivos sus derechos a un ambiente sano dentro de los marcos de las leyes nacionales e internacionales, incluyendo el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

  • Denunciar públicamente y mediante gestiones concretas ante las autoridades de gobierno la violación de normas ambientales y la corrupción vinculada a la destrucción y contaminación del ambiente.

 

  • Desarrollar su capacidad de incidencia sobre autoridades de gobierno con el fin de incidir sobre el desarrollo y respeto de normas ambientales.

 

 

A nuestra Provincia:

 

  • Dentro de lo práctico y posible evitar inversiones financieras en actividades o empresas que dañen el ambiente.

 

  • Reducir a un mínimo la realización de viajes aéreos, optando dónde fuere práctico y posible el uso de teleconferencias. Incorporar la práctica de compensación de emisión de carbono par todos los viajes aéreos realizados para fines de la Provincia.

 

  • Incluir en la agenda de sínodos provinciales un informe anual de las acciones realizadas a nivel diocesano en pro del cuidado dela creación.

 

  • Promover acciones entre diócesis, especialmente entre diócesis colindantes, afectadas por problemáticas ambientales similares o compartidas (por ejemplo, el caso de Argentina y Paraguay, que comparten la cuenca del Rio Pilcomayo, hoy afectado por la deforestación extensiva)

 

  • Promover acciones ecuménicas, buscando aunar esfuerzos con otras iglesias a nivel regional.

 

En conclusión, reiteramos nuestro reconocimiento de que la Creación de Dios es amada y sustentada por Él (El cuida  de las aves y de las flores – Mateo 6:25-30) y sin embargo requiere del amor, cuidado y sustento del hombre, puesto por Dios como su agente y mayordomo en la tierra.  Por lo tanto incluimos el cuidado de la creación como parte integral de nuestra expresión de la prédica de las Buenas Noticias de Salvación, lo cual incluye la prédica constante sobre el sustento y la renovación de la tierra.  ¡Qué Dios nos ayude a serle fiel en terrenos donde hemos sido indiferentes, descuidados y pecaminosos en el pasado!  “¡Ven Espíritu Santo y renueva la faz de la tierra!” (Salmo 104:30)

 

Firman:  Revmo Gregorio Venables, Primado de la Provincia de Sudamérica, Obispo Diocesano de Argentina

Revmo Nicholas Drayson, Obispo Diocesano, Norte Argentino

Revmo Mateo Alto, Obispo Auxiliar, Norte Argentino

Revmo Urbano Duarte, Obispo Auxiliar, Norte Argentino

Revmo Crisanto Rojas, Obispo Auxiliar, Norte Argentino

Revmo Raphael Samuel, Obispo Diocesano, Bolivia

Revmo Héctor Zavala, Obispo Diocesano, Chile

Revmo Abelino Apeleo, Obispo Auxiliar, Chile

Revmo Nelson Ojeda, Obispo Auxiliar, Chile

Revmo Alfredo Cooper, Obispo Auxiliar, Chile

Revmo Peter Bartlett, Obispo Diocesano, Paraguay

Revmo Jorge Aguilar, Obispo Diocesano, Perú

 

 

Apéndice:  Damos aviso y advertencia de la necesidad de acción inmediata en las siguientes áreas, eligiendo entre las 17 ODS (SDG) las 7 más urgentes y relevantes en nuestro contexto:

 

  1. Terminar con el hambre (2); confrontando el desperdicio de alimentos, prácticas ineficientes y depredadoras de agricultura y la degradación del medio ambiente.
  2. Vida sobre la tierra (15); buscando prevenir la deforestación, desertificación y pérdida de especies de animales y plantas.

[1] https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/

[2] https://www.lausanne.org/es/declaracion-de-la-consulta/cuidado-de-la-creacion-llamado-a-la-accion

[3] http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html

[4] El Futuro que queremos para todos”  ONU 2015.

[5] http://www.anglicancommunion.org/mission/marks-of-mission.aspx

[6] http://es.seasonofcreation.org/